Psicóloga en Pamplona Sara Oneca

Inicio » Trastorno Mental » Ansiedad y ataques de pánico: cuando tu mente se acelera y sientes que pierdes el control

Ansiedad y ataques de pánico: cuando tu mente se acelera y sientes que pierdes el control

ansiedad y ataques de pánico

Ansiedad y ataques de pánico: cuando tu mente se acelera y sientes que pierdes el control

La ansiedad y los ataques de pánico son experiencias más comunes de lo que imaginas, aunque cuando ocurren se viven como algo completamente abrumador. Muchas personas comienzan sintiendo ansiedad en su día a día, pero en ciertos momentos esta puede intensificarse hasta convertirse en una crisis de pánico, generando síntomas físicos y emocionales muy intensos que asustan y desconciertan.

¿Te ha pasado que tu ansiedad de repente se convierte en algo mucho más intenso?

Puede que todo empezara con una sensación de nerviosismo, inquietud o pensamientos que no paraban. Algo que parecía “controlable”. Pero, de repente, sin previo aviso, tu cuerpo se acelera, el corazón late con fuerza, te cuesta respirar y sientes que algo muy malo está a punto de pasar.

Y en ese momento, el miedo aumenta aún más.

Empiezas a preguntarte qué te está pasando. Si es ansiedad… o si es algo más grave. Si deberías ir a urgencias. Si estás perdiendo el control.

Muchas personas que viven ansiedad y ataques de pánico describen exactamente lo mismo: una sensación intensa, repentina y completamente desbordante que aparece cuando menos lo esperan.

Quizá te ha ocurrido una vez. O quizá llevas tiempo conviviendo con este miedo constante a que vuelva a pasar.

Si te sientes identificado con esto, quiero que sepas algo importante desde el principio: no estás solo/a, y lo que te está pasando tiene una explicación.

Qué son los ataques de pánico por ansiedad (y por qué aparecen cuando menos lo esperas)

Un ataque de pánico es una reacción intensa de tu cuerpo que aparece de forma repentina, generalmente como consecuencia de una ansiedad acumulada que ha ido creciendo poco a poco, aunque muchas veces no seas del todo consciente de ello.

No es algo que “decidas” sentir, ni algo que puedas controlar fácilmente en ese momento. De hecho, una de las características más desconcertantes de los ataques de pánico por ansiedad es que pueden aparecer incluso cuando aparentemente todo está bien.

Esto es lo que suele generar más miedo: no entender por qué ocurre.

Tu cuerpo, en realidad, está activando un sistema de alarma interno diseñado para protegerte, como si hubiera un peligro real. El problema es que ese peligro no está fuera, sino dentro: en forma de tensión acumulada, preocupaciones, emociones no gestionadas o situaciones que te han ido sobrepasando.

En otras palabras, los ataques de pánico no aparecen de la nada: son la forma en que tu cuerpo te está diciendo “¡alto, necesito ayuda!” frente a la ansiedad que llevas tiempo cargando.

Por eso, aunque la sensación sea muy intensa y aterradora, es importante que sepas algo: no te está pasando nada grave. No es un infarto, no es que vayas a perder el control, y no es que te estés volviendo loco/a.

Es tu sistema nervioso activándose al máximo.

Reconocer esta conexión entre ansiedad y ataques de pánico es un paso fundamental para recuperar el control sobre tu cuerpo y mente, porque te permite entender que no es algo que estés provocando voluntariamente, ni algo que indique que estás “desequilibrado/a”

síntomas ataques de pánico

Síntomas de ataques de pánico por ansiedad: cuando tu cuerpo entra en alarma

Los síntomas de ataques de pánico por ansiedad pueden aparecer de forma repentina y con una intensidad muy alta, haciendo que la experiencia sea realmente angustiante. Muchas personas describen estos momentos como si su cuerpo “se descontrolara” de un segundo a otro.

Lo más importante aquí es que puedas reconocer estos síntomas, porque aunque son muy impactantes, forman parte de una respuesta del cuerpo ante la ansiedad.

Algunos de los síntomas más frecuentes en una crisis de pánico y ansiedad son:

  • Falta de aire o sensación de ahogo, como si no pudieras respirar profundamente.
  • Palpitaciones o taquicardia, notando el corazón muy acelerado o golpeando con fuerza.
  • Opresión o dolor en el pecho, lo que muchas veces genera miedo a que sea algo cardíaco.
  • Mareos o sensación de inestabilidad, como si fueras a desmayarte.
  • Sudoración intensa, incluso sin hacer esfuerzo físico.
  • Temblores o sacudidas en el cuerpo.
  • Náuseas o malestar abdominal.
  • Sensación de irrealidad, como si todo a tu alrededor no fuera del todo real o estuvieras desconectado/a.
  • Miedo a perder el control o a “volverte loco/a”.
  • Miedo a morir, una sensación muy común en estos episodios.

Cuando aparecen varios de estos síntomas a la vez, es normal que sientas que algo muy grave está ocurriendo. De hecho, muchas personas acuden a urgencias la primera vez que experimentan un ataque de pánico.

Pero aunque la sensación sea tan intensa, todos estos síntomas tienen una base en la ansiedad y ataques de pánico, y forman parte de una respuesta del cuerpo que, aunque desbordada, no es peligrosa.

Entender esto no hace que desaparezca al instante, pero sí empieza a reducir el miedo, que es uno de los factores que más alimenta estas crisis.

Crisis de pánico y ansiedad: “Pensé que me estaba dando algo”

Después de experimentar un ataque de pánico, es común que aparezca un miedo muy intenso a que vuelva a suceder. Esta anticipación puede hacer que la ansiedad crezca y se convierta en un ciclo difícil de romper.

Este miedo al siguiente ataque es lo que muchas personas llaman “ansiedad por la ansiedad”. Es como si tu cuerpo recordara la intensidad del primer episodio y se preparara para reaccionar de nuevo, aunque no haya un peligro real.

El resultado es que cada vez que notas un ligero cambio en tu cuerpo —un corazón que late rápido, una respiración agitada, una sensación de mareo— tu mente puede reaccionar con miedo intenso, como si estuvieras en peligro real.

Es normal sentir que estás perdiendo el control, pero quiero que recuerdes algo fundamental: el peligro no está fuera, está dentro de la respuesta de tu cuerpo a la ansiedad. No estás solo/a, y hay maneras efectivas de recuperar la calma y sentirte seguro/a nuevamente.

ataques de pánico y ansiedad

Cómo calmar una crisis de pánico cuando aparece (pasos sencillos)

Cuando estás en medio de un ataque de pánico por ansiedad, puede parecer que todo se desborda y que no hay salida. Pero hay herramientas sencillas que puedes usar en el momento para recuperar la calma y sentir que vuelves a controlar tu cuerpo y tu mente.

  • Respira profundamente: Inhala contando hasta 4, retén 2 segundos y exhala contando hasta 6. Repite varias veces, concentrándote en la respiración. Esto ayuda a reducir la activación del sistema nervioso.
  • Ancla tu atención al presente: Mira a tu alrededor y nombra cinco cosas que ves, cuatro que puedes tocar, tres que puedes oír, dos que puedes oler y una que puedes saborear. Esta técnica ayuda a reducir la sensación de irrealidad.
  • Recuerda que no estás en peligro: Aunque los síntomas sean intensos, son parte de la respuesta del cuerpo a la ansiedad. Repetirte mentalmente “esto va a pasar y no me hará daño” puede disminuir el miedo.
  • Mueve tu cuerpo suavemente: Estiramientos ligeros, caminar unos pasos o sacudir las manos puede ayudar a liberar tensión física acumulada.
  • Habla con alguien de confianza: Compartir cómo te sientes puede disminuir la sensación de aislamiento y miedo.

Estas estrategias no eliminan de inmediato la ansiedad, pero sí te dan herramientas para gestionar la crisis de pánico y ansiedad en el momento, reduciendo el miedo y la sensación de descontrol.

Cuándo buscar ayuda si tienes ansiedad y ataques de pánico

Si bien las estrategias anteriores pueden ayudarte a manejar una crisis de pánico y ansiedad, hay momentos en los que es fundamental contar con apoyo profesional. Buscar ayuda no significa que “no puedas con ello”, sino que quieres aprender a gestionar tu ansiedad de manera segura y efectiva.

Considera acudir a una psicóloga si:

  • Los ataques de pánico aparecen con frecuencia y afectan tu vida diaria.
  • Empiezas a evitar lugares, personas o actividades por miedo a un ataque.
  • La ansiedad y el miedo anticipatorio te impiden disfrutar de tu rutina, relaciones o trabajo.
  • Sientes que los síntomas físicos o emocionales son abrumadores y difíciles de controlar por tu cuenta.
  • Quieres herramientas y apoyo para entender tu ansiedad y prevenir futuros ataques.

Una psicóloga especializada puede ayudarte a comprender la raíz de tu ansiedad, enseñarte técnicas efectivas para manejar los síntomas y acompañarte en el proceso de recuperar tu bienestar emocional.

No esperes a que los ataques de pánico se intensifiquen: pedir ayuda a tiempo puede marcar la diferencia y permitirte volver a sentirte seguro/a y en control de tu vida.

Si estás viviendo ansiedad y ataques de pánico, quiero que sepas algo

Quiero que sepas que no estás solo/a. Entiendo lo aterrador que puede ser experimentar un ataque de pánico por ansiedad, y lo desconcertante que resulta que aparezca sin aviso. Muchas personas sienten miedo, confusión e incluso vergüenza, pero quiero que recuerdes algo muy importante: esto tiene solución.

Mi objetivo como psicóloga para la ansiedad en Pamplona es acompañarte en cada paso del camino, ofreciéndote un espacio seguro, libre de juicios, donde puedas explorar tus emociones y aprender herramientas efectivas para gestionar tus crisis y tu ansiedad diaria.

Juntos podemos trabajar para que los síntomas de ataques de pánico por ansiedad dejen de controlar tu vida y empieces a recuperar tu calma, confianza y bienestar. No es un camino que tengas que recorrer solo/a.

Si sientes que este es el momento de dar el primer paso, estoy aquí para acompañarte. Contacta conmigo y comencemos a trabajar juntos en tu bienestar emocional.

Deja un comentario

Scroll al inicio
Psicóloga en Pamplona Sara Oneca
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.