
Peligros de las Redes Sociales en la Adolescencia: cómo acompañar sin juzgar
Hay adolescentes que pasan horas en redes sociales y parecen no verse afectados. Y hay otros que, poco a poco, empiezan a sentirse más inseguros, ansiosos o solos… sin saber muy bien por qué. Como psicóloga, muchas familias llegan a consulta con una sensación común: “Mi hijo ya no es el mismo y no sabemos si las redes tienen algo que ver”.
Y muchas veces, sí, tienen que ver. No como causa única, pero sí como un factor que amplifica lo que ya ocurre por dentro. Las redes sociales en la adolescencia no solo muestran imágenes o vídeos; transmiten mensajes sobre cómo “debería” ser alguien para encajar, afectando emociones, autoestima y relaciones. Entender este fenómeno es clave para acompañar a los adolescentes de forma efectiva y evitar los peligros de las redes sociales.
Adolescentes y redes sociales: una etapa especialmente vulnerable
La adolescencia es un momento de descubrimiento y búsqueda de identidad. Los adolescentes exploran quiénes son, cuál es su lugar en el mundo y cómo quieren que los perciban los demás. Cuando hablamos de adolescentes y redes sociales, nos referimos a cómo estas plataformas influyen en su autoestima y en la manera en que se perciben a sí mismos. En este proceso, la mirada constante de los demás en redes sociales puede generar presión, ansiedad o inseguridad.
Es fácil que, sin darse cuenta, los adolescentes se comparen con lo que ven online, midiendo su valor en “likes” o comentarios. Muchos jóvenes sienten que su valor depende de la aceptación digital, y es fácil que compararse con vidas aparentemente perfectas se vuelva un hábito silencioso. Las redes sociales en la adolescencia amplifican esta presión, porque muestran expectativas irreales que muchos adolescentes intentan alcanzar sin tener las herramientas emocionales para gestionarlo.
Compararse todo el tiempo acaba pasando factura
Uno de los efectos más habituales que observo es la comparación constante: cuerpos perfectos, vidas felices, relaciones ideales… Todo parece fácil de lograr cuando se mira desde una pantalla.
Cuando los adolescentes no logran cumplir con esas expectativas, pueden sentir que no son suficientes. Esto afecta directamente a su autoestima y bienestar emocional. Incluso si cumplen con sus tareas, participan en actividades y mantienen amistades, internamente pueden sentir ansiedad, miedo al rechazo o tristeza persistente. Por eso es importante acompañarlos desde la comprensión y no solo desde la supervisión de su actividad en redes.
Menores en redes sociales: señales de malestar que no siempre se ven
Muchos menores en redes sociales aparentan estar bien, pero internamente viven ansiedad, irritabilidad, problemas de sueño o miedo a quedarse fuera. El malestar puede pasar desapercibido si no se observa con atención, y muchas veces se normaliza con frases como “es normal a esta edad”.
Además, existen riesgos menos visibles: ciberacoso, sobreexposición emocional o contactos inapropiados. Por eso es importante observar con atención cómo se sienten, cómo cambian sus hábitos y cómo afectan las redes a su día a día. Escucharles y validar sus emociones antes de ofrecer soluciones es un primer paso fundamental para acompañarles de forma efectiva.

Acompañar no es controlar
Entiendo perfectamente el miedo de madres y padres: proteger, vigilar, limitar… Son impulsos naturales. Pero acompañar no es lo mismo que controlar. Acompañar significa interesarse de verdad por cómo se sienten, cómo viven su mundo y qué lugar ocupan las redes en su vida emocional.
Cuando un adolescente se siente comprendido, es más fácil que se abra y pida ayuda cuando algo le supera. Se trata de estar cerca, validar sus emociones, conversar sobre lo que les preocupa y ofrecer apoyo, sin intentar resolverlo todo por ellos. La autonomía se construye mejor desde la confianza y la escucha.
Cómo ayudar a adolescentes a construir una relación sana con las redes sociales
Existen formas de educar a los adolescentes en el uso consciente de las redes sociales:
Hablar sobre emociones y autoestima
Fomentar el pensamiento crítico frente a lo que ven en línea
Dar ejemplo con nuestro propio uso digital
Crear espacios de diálogo seguros
Estas estrategias permiten que redes sociales y jóvenes convivan de manera equilibrada, sin que generen ansiedad ni inseguridad.
Adolescencia y redes sociales: pedir ayuda también es educar en autocuidado
En algunos casos, la relación entre la adolescencia y las redes sociales puede generar un malestar que necesita atención profesional. Pedir ayuda no es un fracaso, es un acto de autocuidado y de responsabilidad emocional. La terapia puede ofrecer un espacio seguro donde los adolescentes puedan expresarse, entender lo que sienten y aprender a relacionarse con ellos mismos de manera más amable.
Como psicóloga para adolescentes, mi objetivo es acompañarles en ese proceso, enseñarles herramientas prácticas para gestionar emociones difíciles y mostrarles que no están solos. Buscar apoyo es, en realidad, enseñarles que cuidarse también es una forma de crecer.
Redes sociales en la adolescencia: entender lo que sienten y acompañar
Las redes sociales en la adolescencia no son el enemigo. El verdadero riesgo aparece cuando los adolescentes se sienten solos con lo que les pasa. No se trata de prohibir, sino de acompañar, escuchar y ofrecer herramientas para que puedan relacionarse con ellas de forma saludable.
Si eres madre, padre o adolescente y notas ansiedad, inseguridad o cambios emocionales relacionados con las redes, no esperes a que vaya a más. Como psicóloga para adolescentes en Pamplona estoy aquí para acompañaros en ese proceso, ofreciendo un espacio seguro donde sentirse comprendido y aprender a gestionar emociones desde la calma y la confianza


