
La terapia dialéctica conductual (TDC) ha emergido como una de las modalidades terapéuticas más efectivas para tratar trastornos emocionales complejos, especialmente aquellos relacionados con la regulación emocional y la conducta impulsiva. Desarrollada inicialmente para abordar el trastorno límite de la personalidad, esta terapia se ha expandido en su aplicación, demostrando eficacia en una variedad de contextos, desde la depresión crónica hasta los trastornos alimentarios y la adicción. En un mundo donde el manejo de emociones intensas y el establecimiento de relaciones saludables son desafíos comunes, la TDC ofrece herramientas prácticas y efectivas que permiten a las personas desarrollar una vida más equilibrada y significativa.
¿Qué es la Terapia Dialéctica Conductual?
Para explicar que es la Terapia Dialéctico Conductual (DBT) es una terapia psicológica que se encuadra dentro de las llamadas terapias de tercera generación (terapias contextuales). Fue desarrollada por la Doctora Marsha Linehan en el año 1993, para el abordaje de los síntomas del trastorno límite de la personalidad (TLP). Si te preguntas qué es la terapia dialéctica conductual, es importante destacar que se trata de un enfoque integrador que combina elementos cognitivo conductuales con técnicas de aceptación y cambio, basados en la filosofía zen y budista permitiendo a los pacientes mejorar su regulación emocional y habilidades interpersonales.
Problemática de los TLP y beneficios de la Terapia Dialéctico Conductual
Para Linehan la problemática principal en los pacientes TLP se encuentra en su incapacidad para regular sus emociones. La TDC actúa sobre cuatro grupos de síntomas presentes en un alto porcentaje en estos pacientes:
1. La confusión del yo
2. La impulsividad
3. El caos interpersonal
4. La inestabilidad emocional
El objetivo de la terapia dialéctica conductual es enseñar a los sujetos con TLP conductas funcionales y adaptativas, a la vez que sean capaces de regular emociones cuando éstas sean de alta intensidad.
Tratamiento de TLP con la Terapia Dialéctica Conductual
El tratamiento tiene una duración de al menos 2 años.
La terapia dialéctica conductual individual consiste en sesiones con una periodicidad semanal que duran entre 50/60 minutos (aunque hay veces en que pueden alargarse). Como complemento a la terapia individual se lleva a cabo una terapia grupal para conseguir entrenar las habilidades necesarias (toma de conciencia, regulación emocional, tolerancia al malestar y habilidades sociales). Dicho entrenamiento consta de 8 sesiones, una vez por semana con una duración de 2 horas y media. Los grupos están compuestos de 6 a 8 pacientes y de 2 terapeutas. La terapia a su vez, mantiene un servicio extra de consultas telefónicas para momentos de crisis (ideaciones suicidas). La DBT puede acompañarse de apoyo farmacológico e incluso en algunas situaciones puede ser necesaria la hospitalización o la asistencia a centros de día, sobretodo en casos de comorbilidades tales como adicciones, trastornos alimentarios (TCA), problemas de pareja etc.

La estructura de la Terapia Conductual Dialéctica
La estructura de la terapia dialéctico conductual mantiene 4 fases: una de pretratamiento y tres de tratamiento:
1. Pretratamiento: dirigido a orientar al paciente hacia la terapia, establecer el vínculo terapéutico, la consecución de metas y los compromisos.
2. Primera fase del tratamiento: con duración de un año. Se llevan a cabo las metas principales, con la terapia individual. Grupal y las llamadas telefónicas. Se disminuyen las principales conductas de riesgo: suicidas así como todas aquellas que interfieran en la terapia; habilidades de toma de conciencia, regulación emocional, tolerancia al malestar y habilidades sociales.
3. Segunda fase del tratamiento: no tiene una duración fija. Está enfocada al tratamiento del estrés postraumático (TEP). Se emplean técnicas cognitivo comportamentales (TCC) y se consolidan las habilidades adquiridas en la primera fase, los pacientes pueden asistir a los grupos de autoayuda.
4. Tercera fase: empleada para la prevención de recaídas. Se le ayuda al paciente a confiar en sí mismo y que vaya consolidando todas sus capacidades.
Metas a lograr con la Terapia DBT
Como ya hemos comentado antes, los individuos que sufren de TLP presentan un importante déficit en capacidades de modulación emocional, conductual, cognitiva y en habilidades sociales.
Una de las metas principales de la DBT es la del entrenamiento en habilidades comportamentales para que puedan aprender y aplicar en su vida diaria una serie de habilidades que les ayude a mejorar sus patrones de comportamiento, sus relaciones interpersonales, sus emociones y sus pensamientos. Este entrenamiento en habilidades se aprende durante la primera fase del tratamiento y se realiza en dos formatos: el individual y el grupal. A continuación explicamos brevemente en qué consisten dichas habilidades.
Terapia Dialéctica Conductual: Ejercicios y Entrenamiento de Habilidades
La Terapia Dialéctico Conductual (DBT) no solo se centra en las sesiones terapéuticas, sino que también incorpora una serie de ejercicios prácticos que los pacientes pueden realizar en su vida diaria para reforzar las habilidades aprendidas. Estos ejercicios de terapia dialéctico conductual están diseñados para ayudar a las personas a manejar sus emociones, mejorar sus relaciones interpersonales y tomar decisiones más conscientes en momentos de crisis. Al integrar estos ejercicios en su rutina diaria, los pacientes pueden experimentar un cambio significativo en su bienestar emocional y en la forma en que interactúan con el mundo que les rodea.
Ejercicios Terapia Dialéctica Conductual:
1. Habilidades básicas de conciencia: son las llamadas técnicas de mindfulness. Se aprenden y se practican a lo largo de todo el programa. Son las primeras que se aprenden para poder formar una base sólida y funcional que ayude a la adquisición del resto de habilidades. El objetivo es que aprendan a controlar la mente y tomar conciencia del aquí y el ahora.
2. Habilidades de efectividad interpersonal: Los sujetos con TLP experimentan una continua disregulación interpersonal que les incapacita en su vida diaria unida a la sensación de abandono constante que les llena de sufrimiento. El objetivo en este módulo es que lleguen a ser eficaces en la consecución de sus objetivos afectivos.
3. Habilidades de regulación emocional: La disregulación emocional es el aspecto central del TLP. Las emociones intensas y variables provocan ira, frustración, tristeza y ansiedad difíciles de controlar. Por ello, muchos tienen intentos autolíticos, consumo de sustancias o conductas autodestructivas. El objetivo de este módulo es que las personas con TLP aprendan a identificar y poner nombre a sus emociones, así como reconocer la función que cumplen en nuestro entorno. A su vez, se les enseña a adoptar respuestas funcionales y a aumentar la expresión de emociones positivas para reducir el impacto de las emociones desbordantes.
4. Habilidades de tolerancia al malestar: En este módulo se instruye el manejo del dolor como habilidad. El dolor forma parte de la vida y su aceptación es parte de cualquier proceso de cambio. En este módulo se enseñan dos habilidades principales: las habilidades de supervivencia a las crisis y las habilidades de aceptación de la realidad.
A modo de resumen de la Terapia DBT
La terapia DBT a pesar de ser un tratamiento que proviene de las TCC, tiene sus propias características en las que el terapeuta tiene un peso fundamental en el proceso:
1. El terapeuta DBT busca constantemente el equilibrio entre dos tensiones: la aceptación y el cambio.
2. El terapeuta dialéctica conductual se esforzará en validar las respuestas de sus pacientes haciéndoles entender que sus respuestas tienen sentido en su contexto.
3. El terapeuta dialética conductual considerará todos los síntomas como problemas a resolver, analizando y buscando la solución de problemas más óptima para cada ocasión.
4. El terapeuta DBT se define como un terapeuta empático y realista, con una enorme calidad humana, cercano y flexible.
Para finalizar recordaremos que la DBT fue la primera terapia específica para el TLP sobre la que se publicaron numerosos estudios sobre su eficacia (Linehan, Armstrong, Suarez, Allmon y Heard, 1991). Se acabó demostrando que la Terapia Conductual Dialéctica era superior reduciendo los síntomas autolesivos y las hospitalizaciones que las intervenciones farmacológicas u otros tratamientos.
Además en estudios recientes se ha demostrado que versiones abreviada de la DBT pueden resultar efectivas para la reducción de síntomas (Pasieczny y Coonor, 2001; Stanley; Brodsky, Nelson y Dulit, 2007). Con lo que la Terapia Dialéctica Conductual sigue mostrando resultados prometedores.
Fuentes: de la Vega, I., & Quintero, S. S. (2013). Terapia Dialéctico Conductual para el trastorno de personalidad límite. Acción psicológica, 10(1), 45-55.
Palacios, A. G. (2004). La terapia dialéctico comportamental para el tratamiento del trastorno límite de la personalidad. Informacio psicologica, (84), 40-51.
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Sara Oneca.


